Arándano azul. Arándano rojo. Cereza. Frambuesa. Fresa. Grosella. Zarzamora. Mora. Si entiendes un poco, tan solo, un poco de nutrición los incluirás en tu dieta. Pues en propiedades antioxidantes no hay quién les gane. Y eso que son pequeños.
Desde la A de arándanos, hasta la Z de Zarzamora, todos están deliciosos. Y mientras disfrutamos, incluyéndolos en nuestros desayunos o en nuestras meriendas, nos damos un buen festín de vitamina C y fibra. Pero esto que te acabamos de decir es solo el principio.
Ayudan a nuestro corazón, a nuestra mente y a nuestro físico. No son milagrosos, pero casi alcanzan la perfección. Pues además de todas las propiedades nutritivas que tienen, su intenso color y sabor los convierten en grandes favoritos de celeb, bloggers, dietas detox, y postres de autor.
El estrés, la rutina, los compuestos químicos y la comida fast food son los grandes enemigos de nuestro organismo. Nos llenan de toxinas que lo hacen envejecer. Envejecen nuestro cuerpo y destruyen nuestras células.
Una buena dosis (diaria), de frutos del bosque, en nuestra alimentación, es una ayuda para nuestras defensas y la mejor manera de depurarnos.
¡Quién iba a decir que algún día estos frutos de origen humilde y sin grandes pretensiones iban a ser el centro de atención de la vida sana!
En llaollao les damos la mención que se merecen y hacemos con ellos una deliciosa salsa que convierte a nuestro yogurt en una explosión de sabor y placer.
¿Quieres disfrutar nuestra deliciosa salsa de frutos del bosque?

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